Las habilidades blandas son rasgos de carácter y habilidades interpersonales que le permiten a una persona relacionarse de manera efectiva con los demás. Estas habilidades se utilizan tanto en el trabajo como en la vida diaria.
En el trabajo, las habilidades blandas se consideran un complemento de las habilidades duras, que se refieren al conocimiento y las habilidades ocupacionales de una persona. Las habilidades blandas a diferencia de las duras son subjetivas y mucho más difíciles de cuantificar.
Los sociólogos pueden usar el término habilidades blandas para describir el coeficiente de inteligencia emocional (EQ) de una persona en contraposición al coeficiente de inteligencia (IQ).
Las habilidades blandas pueden ser desarrolladas y para ello se requiere de la voluntad para estar más atentos en la forma en que nos relacionamos con los demás.
Algunos ejemplos de habilidades blandas son:
- Gestión del tiempo
- Liderazgo
- Trabajo en equipo
- Comunicación
- Toma de decisiones
- Negociación
- Orientación a resultados
- Empatía
- Flexibilidad
- Adaptación
- Resolución de conflictos
- Resiliencia
- Tolerancia a la frustración
- Creatividad
- Proactividad
- Disposición al aprendizaje